agosto 4

El camino de la hoz

El pasado 2 de junio tuve la oportunidad de volver a las hoces del Duratón. Ya las conocía desde arriba (las vistas desde la ermita de San Frutos son impresionantes) y desde el agua (hay algún tramo que puede hacerse en piragua), pero aún no había caminado al lado del río, dentro de la hoz, y la verdad es que la experiencia es 100% recomendable, sobre todo si puede hacerse algún día en que el camino esté poco transitado, puesto que es más fácil sentirse en plena naturaleza de ese modo. De hecho, por tratarse de una zona protegida por la cría de rapaces (del 1 de enero al 31 de julio), el número de personas que puede acceder ya se ve algo limitado dado que hay que solicitar una autorización para acceder en la Casa del parque de las Hoces del río Duratón.

El camino, de unos 21 kilómetros en total (ida y vuelta), es de fácil recorrido, puesto que se trata de un sendero casi llano a la vera del río. El paisaje transcurre sinuosamente siguiendo la hoz entre árboles y vegetación exuberante (por lo menos en primavera), repleta de vida y sobrevolada por los famosos buitres leonados, cuyos nidos pueden verse en las laderas de la hoz.

julio 13

Caminando en los Altos Tatras

Conocidos como los “mini Alpes” por su parecido con los Alpes suizos pero en miniatura, los Altos Tatras forman parte de la cadena montañosa de los Cárpatos, y se encuentran divididos entre Eslovaquia y Polonia. La vertiente eslovaca parece ser un lugar muy visitado a nivel nacional, destino de esquí en invierno y de senderismo en verano, por lo que dispone de una infraestructura hostelera y de transporte adecuada que facilita la estancia a la falda de estas montañas. 

Como cumbres a destacar están Lomnický (2634 m.), donde es posible llegar mediante un funicular (que conviene reservar on-line previamente) y Kriván (2494 m.), un icono nacional que aparece en las monedas de 1, 2 y 5 céntimos, y en cuya cumbre se encuentra la cruz que forma parte del escudo eslovaco (y que aparece también en las monedas de 1 y 2 €).