La vieja bicicleta
Atrás quedaron aquellos días en que el viento circundaba la bicicleta roja mientras descendía a toda velocidad por la cuesta de la piscina, las tardes en que descansó sobre la hierba mientras su dueño jugaba al fútbol con amigos, las noches cálidas de verano en que, del manillar, circulaba suavemente sintiendo el salitre en el aire.
Ahora la bicicleta vieja descansa frente a la puerta de la tienda de antigüedades, como todas aquellas cosas que han perdido su función vital pero que, con el tiempo, han adquirido un aura melancólica que atrae al paseante y lo invita a sumergirse en el recuerdo de un pasado que sabe a eterno.
Camino de Santiago
Preparando una exposición
Ahora que me veo inmersa en el proceso de preparación de una exposición, pienso en todas aquellas fotos que seleccionas en un primer momento pero que después debes descartar…¿son esos descartes acertados? ¿Habré dejado fuera una foto clave? Si las seleccionaste en un primer momento es porque algo te dicen, y nunca se sabe si el «algo» de esa foto será el «algo» que conseguiría llegar de verdad al observador.
Menos mal que, alla fine, tengo este blog para dejarlas de algún modo ver la luz…



