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Lecturas del año 2017 (1/2)

Continuando con la saga de lecturas que empezó en 2015 y continuó en 2016, este es el post de mis lecturas del año 2017 (bueno, más bien los posts, que este año lo he dividido en dos partes porque el año pasado casi me echan a los leones por la extensión de mi recopilación 😛 ).

Si bien he de admitir que no he podido cumplir mi propósito de hacer un reto de lecturas (me veo incapaz, voy más por apetencia instantánea que otra cosa), estoy bastante contenta por el número de lecturas de este año, que ha superado el del 2016 a pesar de que no he tenido que ir en transporte público al trabajo (y en movimiento es como más me cunde la lectura). Además me gusta ver que he aumentado el número de textos escritos por mujeres, lo cual nunca ha sido mi leit motiv principal a la hora de elegir lectura, pero siempre es de agradecer leer historias desde otra perspectiva y sensibilidad.

Una vez hechas las presentaciones, aquí va mi elenco literario:

1. 2/2 «Hasta aquí hemos llegado», de Petros Markaris. Fuera ya de la trilogía de la crisis, el autor griego continúa la saga del detective Jaritos investigando a los «Griegos de los años cincuenta», un grupo de radicales que se atribuye una serie de asesinatos de personas que actúan en contra del espíritu griego de aquellos años. Aunque no forme parte de dicha trilogía, continúa presentando una Grecia en crisis con un futuro poco alentador, aunque Jaritos y familia traten de ver su realidad con cierta esperanza. Otra lectura recomendable para los amantes de la literatura policíaca. 

2. 2/2 «Todo esto te daré», de Dolores Redondo. Otro libro fuera de trilogía (en este caso la del Baztán), premio Planeta en el 2016. Personalmente los premios me dan bastante igual, pero lo leí porque me gusta mucho cómo escribe la autora. La historia nos sitúa en esta ocasión en Galicia, donde un escritor investiga la muerte de su marido, cuyo pasado era un misterio para él. A pesar de su longitud (siempre digo que no me suelen gustar los libros muy gordos) se trata de una lectura amena, muy bien ambientada y con tramas secundarias interesantes. Me gustó, aunque creo que no tanto como «El guardián invisible» porque me resultó más sorprendente, pero aún así lo recomendaría.  

3. «Amores imperfectos», de Hiromi Kawakami. Como «El cielo es azul, la tierra es blanca» me encantó, tenía muchas ganas de leer algo más de la autora. En este caso me encontré con un conjunto de relatos que tratan temas como la soledad, desilusión, búsqueda del amor, etc. que ya trataba en el otro libro, pero al ser diversos relatos no es tan sencillo entrar en la historia y empatizar con los personajes.

4. «Tinto de verano», de Elvira Lindo. Recopilación de las columnas que la autora escribió para El País durante los meses de agosto del 2000 al 2004. Textos simpáticos y populares, que tratan el día a día veraniego de Elvira Lindo y familia en un pueblo de la vertiente madrileña de la sierra de Guadarrama. Si bien no me suelen gustar los textos de comedia, he de reconocer que me gusta mucho el punto de vista irónico de la Lindo, así que sí que consiguió sacarme la sonrisa de cuando en cuando. Eso sí, al ser este tipo de formato pensado para publicarse a diario en el periódico, es recomendable simultanearlo con otras lecturas para no cansarse y seguir apreciando su frescura.

5. «Todo ángel es terrible», de Susanna Tamaro. Este es el típico libro con el que me topé por casualidad, en una tienda de segunda mano a bajo precio. Hace años leí «Luisito» y me gustó mucho el tipo de historia, aunque en esta ocasión se trata de un texto autobiográfico, y quizás por eso mismo me gustó más aún. La autora relata su vida desde su infancia hasta que se convirtió en autora de renombre. Sorprende su sinceridad y crudeza, además del valor para separarse de un pasado complicado y dedicarse a lo que ella considera su vía de salvación: la escritura.  

6. «La collega tatuata», de Margherita Oggero. Un libro policíaco simpático, protagonizado por una ama de casa con habilidades detectivescas que le ayudan a salir de una aparentemente tediosa rutina. Entretenido sin más.

7. «La mano izquierda de la oscuridad», de Úrsula K. Leguin. Uno de los libros más famosos de la autora, que presenta una sociedad en la que no existen los conflictos sexuales porque todos sus miembros son hermafroditas, aunque siguen existiendo el racismo y el nacionalismo entre otras cosas. Un libro fundamental para todo amante de la ciencia ficción, y para cualquier persona que quiera enfrentarse a diversos dilemas éticos. 

8. «Violación: una historia de amor», de J. C. Oates. Con un planteamiento inicial algo complejo (el título en dos partes ya hace que salten las alarmas), Oates hace frente a un tema que pocos se atreven a tratar: cómo vive una mujer su propia violación, cómo lo procesa su hija (testigo de la misma) y cómo reacciona su entorno. La primera parte del libro me parece un relato que todos debiéramos leer, para entender cómo funcionan este tipo de situaciones, en las que se tiende a culpabilizar a la mujer (por ir por un parque de noche, por vestir con shorts, por querer destrozar la vida del grupo de jóvenes que la ha violado). La segunda parte del libro es algo más susceptible a crítica, puesto que trata el punto de vista de la hija, que se enamora del policía encargado del caso por ser el único que parece estar de parte de su madre. Aún así recomendaría su lectura a todo el mundo para darnos cuenta de cómo funciona el pensamiento colectivo en estos casos.

9. «Ofrenda a la tormenta», de Dolores Redondo. Cierre de «La trilogía del Baztán». Me resultó algo más previsible que los anteriores, quizás algo fácil, y he de reconocer que le cogí algo de tirria a la protagonista, pero es algo que suele pasarme cuando una historia se alarga mucho en el tiempo (me sucedió también con Lisbeth Salander en Millenium). Aún así, y como ya he dicho en otras ocasiones, me gusta mucho cómo escribe la autora. 

10. «Acquanera», de Valentina D’Urbano. Se trata de un libro bastante avvincente, que engancha, aunque pueda resultar algo lento por partes. La historia comienza con el retorno de Fortuna a su pueblo natal porque ha aparecido el cadáver de una mujer en el lago que podría ser la que fue su mejor amiga, Luce. A partir de esta premisa se relata la infancia de la protagonista, que proviene de una estirpe de mujeres adivinas a las que todo el mundo tiene miedo porque no parecen presagiar nada bueno. Una historia oscura y complicada que mantiene entretenido al lector. Recomendable.  

11. «El nombre del mundo es bosque», de Úrsula K. Leguin. Un relato bastante más breve que «La mano izquierda de la oscuridad» y «Los desposeídos», en el que se relata la destructiva y cruel colonización de un pueblo supuestamente avanzado sobre otro de indígenas. Ni que decir tiene que contiene muchos tintes realistas aunque algunos no quieran verlo…

12. «El libro de Gloria Fuertes. Antología de poemas y vida», edición de Blackie books. El otro día me pareció leer que le han otorgado a este recopilatorio el premio al mejor libro de poemas de 2017, y la verdad es que no me extraña. Desde el desconocimiento más absoluto del género he de decir que me parece un libro precioso, no sólo por su edición, sino también por la elección de los poemas que se incluyen y el entrelazado que hace de los mismos con la vida de la propia autora, de la que ya soy fan incondicional. Más que recomendable para saber quién era Gloria Fuertes y descubrirla en su obra poética.

13. «El paraíso que merece ser recobrado», de Thoreau. Mini texto que llamó mi atención por su título y autoría. Se trata de la reseña que hizo Thoreau al libro «El paraíso al alcance de todos los hombres», en la que se critica el pensamiento que atribuye a la tecnología el poder de salvar a la humanidad de todos sus problemas. Una idea interesante, pero la verdad es que me resultó bastante rollo, ¡y eso que era corto!

14. «Patagonia Express», de Luis Sepúlveda. De nuevo me sumerjo en otro libro de viajes de este autor, en esta ocasión en formato de relatos (¡parece que este es el año de los libros de relatos!). Me quedo con su modo de llevarte a sus periplos y, sobre todo, con la Patagonia, destino al que volvería una y otra vez, ya sea físicamente o volando con la imaginación 🙂 

15. «Una temporada en Tinker Creek», de Annie Dillard. Primer libro que leo de la colección Libros salvajes de Errata Naturae (y no será el último, porque me encanta su selección), Premio Pulitzer de Ensayo (tampoco lo elegí por el premio). De siempre me han gustado mucho los libros que tienen como protagonista a la naturaleza; había leído muchos textos sobre el enfrentamiento del hombre y lo salvaje, pero hasta ahora no me había encontrado con uno protagonizado por una mujer, y me ha sorprendido gratamente porque presenta una realidad bien distinta, de alguien que teme y trata de entender, de mimetizarse. Annie Dillard no busca enfrentarse a la naturaleza sino embeberse de ella y mimetizarse. En todo el texto se trasluce su asombro por cada animal y cada planta, su necesidad de entender cómo funciona lo natural y poder así ser parte de ello, y creo que en ello radica su mayor encanto.  

16. «Instrumental», de James Rhodes. Otro libro autobiográfico, en esta ocasión escrito a modo de terapia por el músico. Lo leí recomendado (y prestado) por Claudia, siempre al tanto del mundo sonoro 🙂 Es un libro difícil, en el que habla de los abusos que sufrió siendo niño, los traumas que estos le ocasionaron, sus posteriores intentos de suicidio…pero su visión es la de alguien que ha pasado por todo esto y ha encontrado el modo de salir adelante, a pesar de que el pasado nunca desaparece, gracias a la música. Merece la pena el esfuerzo de leerlo.

17. «El cuerpo en que nací», de Guadalupe Nettel. Segundo libro que leo de esta autora mejicana. Si en el primero ya me gustó su forma de escribir y el espíritu de soledad y desesperanza que emanaba de la protagonista, en este esas ideas se multiplican. Un relato de crecimiento en un entorno desestructurado, desde los recuerdos de una protagonista que bien podría ser la propia autora. Una mirada al mundo sin accesorios totalmente necesaria.

18. «La uruguaya», de Pedro Mairal. Guiándome de nuevo por una de mis editoriales de cabecera (Libros de Asteroide) elegí esta historia de un escritor argentino que viaja a Montevideo a recoger el pago por uno de sus libros. Entre otras cosas se encuentra en plena crisis matrimonial, y en Uruguay se va a encontrar con una joven a la que conoció hace tiempo y con la que piensa que tiene posibilidades. Lo que más me gustó de este libro es el golpe de realidad de la historia; como suele suceder, todo lo que se ve de un color al principio acaba viéndose de otro al final…Una lectura rápida y entretenida, también recomendable.

19. «Memorie di una ladra», de Dacia Maraini. Recomendado hace unos años por Beatriz (excompañera de clase y lectora de mis posts literarios, jeje), por fin encontré este libro en la Feria de Madrid y me decidí a hacerme con él. Cuenta las aventuras y desventuras de una chica con pocos recursos que termina siendo ladrona y timadora profesional, aunque verdaderamente no le va muy bien, sobre todo por culpa de su mala suerte con los hombres. A ratos interesante, el libro me resultó muy repetitivo (la pobre no para de entrar y salir de la cárcel, de vivir en la calle a vivir en un cuchitril a volver a la calle, de ser timada por uno u otro hombre) y excesivamente largo para lo poco que parecía evolucionar con cada golpe la protagonista. Me dejó un poco fría.

20. «Hôzuki, la librería de Mitsuko», de Aki Shimazaki. ¡Este libro es una perla! Y lo digo de verdad, es una de esas historias sencillas que te tocan de algún modo inexplicable y que te llevas contigo siempre. Además de ser de Nórdica Libros, otra de las editoriales que me encanta, lo escogí por su título (si es de una librería lo tengo que leer) y por ser de autora japonesa (aunque viva en Canadá). 

21. «Milk and honey», de Rupi Kaur. Este libro, regalo de mi amiga Miriam, me sorprendió por su preciosa edición (cubierta negra y sencilla, con ilustraciones en su interior), pero más aún por su contenido. Se trata de un conjunto de mini poesías (que podrían parecer haikus) sobre temas como el abuso, la soledad, desazón, feminidad…que no te dejan indiferente. Los hay más o menos impactantes (supongo que esto dependerá de cada lector), pero en general me gustó mucho por ser algo muy diferente a lo que leo habitualmente, y porque me encanta que me recomienden y regalen libros pensando en que pueden gustarme.

Continuará… 

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Publicado 02/01/2018 por ihortalen la categoríalecturas

9 HUELLAS :

  1. De Jesús el

    Bueno, queda claro que es imposible seguir tu ritmo de lecturas. Lo mejor de todo es que se nota que disfrutas tanto leyendo como hablando de lo que lees, y es genial que así sea.

    A ver con qué nos sorprende la segunda parte…

    Responder
    1. De ihortal (Autor del artículo) el

      Pues aún quisiera haber leído más, jeje…¡Muchas gracias! En breve la segunda parte 😉

      Responder
  2. De Sonia el

    ¿Y esto es solo la primera parte? Aix, niña, qué alegría ver todo lo que has leído, compartido e interiorizado.

    Responder
    1. De ihortal (Autor del artículo) el

      ¡Gracias por leerme, niña! Ya te dije que el ejercicio de recopilar y pensar en los libros que has leído a lo largo del año merece la pena, ¡anímate! 😉

      Responder
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